Negro el milongueo

  • Los otros días, un viejo conocido de las redes postea una foto en la que aparece él, con una mano haciendo una ve de la victoria, inclinada hacia adentro, y en la otra un libro, un ejemplar que exhibe cual trofeo. Al ver la publicación reaccioné poniendo corazoncitos. Agrandé la foto para ver bien el…

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  • Sus buenas razones

    Los otros días me encontré un sobre asomando debajo de la puerta. Adentro, una hoja de cuadernola, doblada al medio -donde habían otras tres hojas, pequeñas y alargadas, arrancadas de una agenda, numeradas y escritas por ambos lados- rezaba lo siguiente: Vecino, usted me puede ayudar. Yo sé que usted escribe en un diario y…

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  • Que al trocén se dirigía

    Dos tipos se sientan a mi lado, en un bondi, una mañana de un sábado cualquiera, rumbo al taller de cine. Uno se ubica al lado, el otro delante. Luego de observarlos un segundo, descubro que un tercero subió conmigo, en la parada de Garibaldi. Los tres son corpulentos, aseados, distintos del resto y distintos…

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  • Hoy como ayer

    Una mujer pequeña, de no más de un metro cincuenta, corre la cuadra entera, con paso corto y ligero, bastante ágil para lo escueto de su extensión, hasta la parada. El bondi viene atrás. Ella lo juna, de tanto en tanto, como si lo fuera a detener con la sola voluntad del contacto visual. Mientras…

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  • De puro aburrimiento

    Último día de abril (esto parece un diario, un día sí y otro también, hablando de lo mismo). Mi cabeza es una alcantarilla, por ahí pasa de todo. Los vapores, el agua sucia, el excremento, las ratas, el suelo resbaloso. Tengo que escribir sobre algún asunto y no encuentro la aguja correcta, no doy con…

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  • La resignación del alegato

    Quisiera despejar dudas:La decisión de usar esos dos bastonesfue solamente mía.El ser y el sujetoquien escribe o quien habla. Llegado el momento, seré yo quien cuente la historia, al menos en parte, de lo que ella alguna vez creyó haber escrito, pensó en hacerlo, y ya ni siquiera recuerda habérselo contado a alguien. Ese tipo…

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  • Escrituras de pasillo

    En un día como el de hoy, prefiero dejar lo accesorio para después, necesito ir al grano. Dentro de quince minutos, tengo que rendir examen y es mejor poner el foco en los asuntos que atañen a esta empresa. De antemano, me disculpo por cierto uso del lenguaje y ciertas formas, de las que estoy…

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  • De plantas y ventanas

    Las plantas que resisten en esta casa suelen ser las denostadas por la mayoría. Hay poca luz, y los pocos lugares en donde hay, aunque sea de rebote, están abarrotados de plantas que se secan, inexorablemente, tarde o temprano. Lo único que sobrevive es el yuyerío, los tréboles, el dólar, la mala madre y la…

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  • Despierta de la gris normalidad

    Por delante nuestro, la murga explota y sus esquirlas brillantes salen gritando en todas direcciones. La gente aplaude y saluda. La batería se escapa y avanza, tirando del carro, hacia el infinito. La fiesta popular empieza ahí, cuando el murguero se lanza al recorrido, como la primera vez. La felicidad, en estos casos, es una…

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  • El bar de la calle Arenal Grande

    En este lugar, hace ya unos quince años, fue que comencé a escribir mi primera novela. La empecé en el silencio de la separación, en las noches vacías de ella, cuando aún no tenía idea de lo que era sentarse a narrar, pero ya rumiaba los vaivenes y las escenas. Siempre estaba bien servido. En…

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